Esta pistola de aire comprimido de quiebre llamada Snowpeak SP500 ofrece mucha diversión por muy poco dinero.
La pistola está impulsada por un muelle, que es necesario comprimir quebrando el cañón. En él se introduce un balín de plomo y, tras volver a colocarlo en posición, la pistola está lista para disparar. El cañón está estriado, por lo que puede utilizarse también para tiro al blanco a una distancia de 10‑15 metros. Para apuntar dispone de alzas regulables en altura y deriva, y también se puede montar un punto rojo en la clásica carril de 11mm.

Todos los elementos importantes de la pistola están, por supuesto, fabricados en metal y el armazón protector es de plástico. Un agarre más seguro lo garantiza la empuñadura texturizada de goma dura. Un seguro manual situado directamente en el disparador evita los disparos involuntarios.
Nuestro opinión: La pistola SP500 es muy compacta y se adapta perfectamente a la mano. Ya desde el primer agarre transmite una impresión de calidad, no hay holguras (ni siquiera en la palanca para comprimir el muelle) y las piezas de plástico no crujen. En su categoría de precio simplemente no tiene rival. Además, no es necesario comprar ningún accesorio adicional: solo necesitas la pistola y los balines de plomo.