La gama modernizada de monoculares térmicos FALCON 2.0 da de nuevo un paso adelante, pero aun así ha sabido conservar las ventajas que los usuarios más valoraban en la serie anterior.
En cuanto al diseño, la construcción mantiene la tradicional forma cilíndrica, que se adapta perfectamente a la mano. Su robusta fabricación en aleación de magnesio ofrece una protección eficaz de los componentes internos con un nivel de estanqueidad IP67.
En el interior del cuerpo se encuentra un sensor térmico con una resolución de 640x512 px y una sensibilidad térmica NETD ≤ 15 mK, capaz de captar incluso las diferencias de temperatura más pequeñas y proporcionar así una imagen detallada a una distancia de hasta 1800 metros.
La imagen captada se muestra en una pantalla OLED de alta calidad con una resolución de 1920x1080 px, y puede ampliarse mediante zoom digital (8x) o aumento óptico (1,9x). Cada situación requiere una presentación específica, por lo que puede elegir entre 6 paletas de colores de visualización (Black Hot, White Hot, Red Hot, Fusion, Red Monochrome, Green Monochrome).

El mayor orgullo de la serie 2.0 es el algoritmo mejorado Image Pro 3.0, que garantiza detalles optimizados y un fondo más rico en capas con menos ruido, además de ofrecer la posibilidad de observación sin obturador con transiciones de imagen más fluidas. Tampoco faltan funciones estándar como PIP o Hot Track.
Durante la observación puede aprovechar la función de grabación en forma de vídeo o fotografías, que posteriormente puede guardar en la memoria (64 GB) o, gracias al módulo WiFi, en la aplicación SIGHT APP.
La alimentación de la electrónica corre a cargo de una potente batería 21700 con una autonomía de hasta 6,5 horas.
