Imagen nítida, cuerpo resistente y ligero. Así podemos describir la óptica Vortex Crossfire II. Este modelo representa la gama más baja de visores Vortex, pero aun así en muchos aspectos compite con éxito con productos de gamas superiores. Gracias a diversas innovaciones, Crossfire ofrece una relación precio/rendimiento muy interesante.
Se trata de una óptica muy interesante que, por su larga vida útil y alta resistencia, sorprenderá incluso a un profesional experimentado. El visor Vortex es adecuado para rifles con alta energía en boca o para armas de fuego. En las carabinas de aire, Vortex Crossfire compite con otras ópticas por su bajo peso, su precio asequible y su alta calidad.
Entre sus características básicas debemos incluir propiedades como imagen clara y limpia, enfoque rápido, recubrimientos multicapa en las lentes o torretas mejoradas para la corrección en MOA. Estas garantizan un aprovechamiento óptimo del rendimiento. El visor Vortex Crossfire II está fabricado en duraluminio anodizado, por lo que es muy resistente a posibles daños causados por el retroceso. Gracias a ello puede montarse también en armas de fuego sin temor a que le ocurra nada al visor.
El interior del visor ha sido rellenado con nitrógeno por el fabricante, de modo que las lentes ya no se empañarán ni siquiera con grandes diferencias de temperatura. La corrección del visor es en MOA y se ajusta de 1/4 MOA en 1/4 MOA, lo que a cien metros equivale aproximadamente a 7,35 mm. Todos los modelos Crossfire II tienen la retícula en la segunda plano focal. Gracias a ello, con el aumento configurado, el tamaño de la cruz no cambia.
Ventajas principales
— cuerpo de duraluminio resistente a los impactos
— enfoque rápido
— excelente relación calidad/precio
— corrección en MOA
— ideal tanto para armas de fuego como para carabinas de aire.