A primera vista, la mira PARD TS31 puede resultarnos familiar, lo que se debe a que su construcción se basa en el conocido visor nocturno DS35. Al igual que este, dispone de un resistente cuerpo de duraluminio con grado de protección IP67. Esto significa que soporta la inmersión a 1 m de profundidad durante 30 minutos y las caídas desde una altura de 1 metro.
En el interior del cuerpo se encuentra un sensor 384x288 px que, en combinación con una sensibilidad térmica NETD ≤ 35 mK, capta una imagen increíblemente nítida y detallada, que se proyecta en una pantalla redonda IPS LCD con resolución de 800x800 px. Todo está diseñado para que la sensación de observación sea igual que con un visor clásico. La lente de 25 mm ofrece una distancia de detección de 1100 metros.
La imagen resultante puede visualizarse en 7 modos de visualización (White Hot, Black Hot, Red Hot, Fusion 1, Fusion 2, Iron Red 1, Iron Red 2) y 3 escenas de observación.
Tras instalar una tarjeta microSD con una capacidad de hasta 128 GB (no incluida), es posible hacer fotografías y grabar vídeos durante la observación. Para ello puede utilizar funciones prácticas, como la activación de la grabación por el retroceso o la edición del material en el modo de visualización. Para transferir los archivos se utiliza la salida USB-C.
La alimentación corre a cargo de una batería recargable 18650 con una autonomía de hasta 6 horas. Si es necesario, es posible conectar una fuente de alimentación externa en forma de powerbank.