Este visor térmico denominado Hikmicro Stellar 3.0 ha sido en todos los aspectos adaptado para fines de caza. Por ejemplo, su construcción de aluminio es capaz de soportar el retroceso de armas de fuego de hasta 1000g/0.4ms, gracias al grado de protección IP67 no tendrá que preocuparse por el polvo ni la lluvia y todos los componentes funcionan en un rango de temperaturas de -30°C a 55°C.
Este modelo está equipado con un sensor térmico de 384x288px con una sensibilidad térmica extraordinariamente alta de NETD <=15mK (cuanto menor es el valor, mayor es la sensibilidad). En combinación con la lente de 35mm con aumento variable podrá detectar un objetivo a una distancia de hasta 1800 metros. La imagen resultante se muestra en una pantalla OLED de 2560x2560px y puede cambiar entre 6 paletas de colores (Black Hot, White Hot, Red Hot, Fusion, Red Monochrome, Green Monochrome). La tercera generación de Stellar además está equipada con el algoritmo mejorado Image Pro 2.0, que elimina el ruido no deseado y al mismo tiempo resalta hasta los detalles más pequeños.

La versión con la designación L está además equipada con un preciso telémetro láser con un margen de error de solo 1 metro y una distancia máxima medible de 1000 metros. Tras introducir los datos actuales (temperatura ambiente, altitud, parámetros de la munición utilizada y otros) el calculador balístico desplazará la cruceta al punto de impacto estimado.
La fuente de energía son dos baterías integradas y una batería reemplazable 18650. El resultado es hasta 9 horas de funcionamiento continuo, que se pueden prolongar aún más activando el modo de suspensión. Para cargar las baterías integradas se utiliza el cable USB-C incluido; para cargar las baterías reemplazables es necesario utilizar el cargador suministrado.
La grabación de vídeo con sonido se puede realizar en el almacenamiento interno de 64GB, o transmitirla directamente a la aplicación móvil Hikmicro Sight. Con ella también se puede controlar y poner a tiro el visor. Por supuesto, tampoco falta la función «Recoil-activation Recording», que inicia la grabación ya varios segundos antes del disparo.
