Aunque a primera vista no lo parezca, la Reximex Lieva es una clásica carabina de aire PCP con todos los elementos funcionales que encontramos en los rifles de aire más modernos.
El diseño general de la carabina está claramente inspirado en los icónicos rifles de repetición del Lejano Oeste. Por eso, en lugar de un sistema de carga tipo biatlón, está equipada con una palanca inferior lever-action, que además va recubierta con una correa de cuero trenzada a mano para aumentar la comodidad durante la carga.

Aquí, sin embargo, terminan todas las similitudes con las armas históricas. El cañón de 520 mm está situado por debajo de la botella y termina en una rosca 1/2 UNF para la instalación de un moderador de sonido. Atención, debido a las dimensiones de la botella, para instalar el moderador es necesario comprar aparte una prolongación del cañón con rosca 1/2 UNF.
La botella de aluminio con un volumen de 105cc se puede presurizar hasta 250 bares, y los balines de plomo no se introducen en el cuerpo de la carabina, sino en un cargador convencional de muelle precargado o en un adaptador monotiro. Otra ventaja es el regulador de presión integrado, gracias al cual la carabina mantiene una velocidad de salida constante desde la presión máxima de llenado hasta el valor límite del regulador de 100 bares. El resultado es una mayor precisión y un menor consumo de aire.
Las miras abiertas clásicas permiten la regulación en altura; alternativamente, se puede desmontar el alza y montar en su lugar un visor gracias al carril Dovetail de 11 mm. Para ajustar la longitud del disparador es necesario desmontar la parte trasera de la culata mediante cuatro tornillos.

En cuanto a los elementos de seguridad, no hay mucho que decir: la carabina no incorpora ningún seguro y, por lo tanto, para efectuar el disparo basta con amartillar la palanca de carga.
En lo que respecta a los materiales utilizados, el fabricante ha evitado por completo los plásticos, salvo en la cantonera. Todo está fabricado en aluminio anodizado negro y la culata y el guardamanos son de auténtica madera de nogal turco. La carabina transmite así una gran sensación de calidad y, a pesar de sus dimensiones compactas, alcanza un peso de 2200 gramos.