El último detector de metales portátil de los ingenieros de Fisher. Se trata de un detector de impulsos de tipo PI, resistente al agua hasta una profundidad de 1,82 m. Soporta sin problemas tanto el agua dulce como la salada. El modo de búsqueda tiene una señal en forma de sonido y vibración. Todas las funciones se controlan mediante un único botón. El detector ofrece 3 niveles de sensibilidad. Toda la construcción está hecha de materiales duraderos, el acabado especial es resistente a los arañazos. En caso de que olvide apagar el dispositivo, no hay riesgo de que se descargue. Al cabo de cierto tiempo, el dispositivo se apaga automáticamente. La fuente de alimentación son dos pilas AA. El paquete incluye un estuche que protege el detector de forma fiable durante el transporte.
Características principales del detector portátil Fisher F-Pulse
- Funciona con dos pilas AA
- Diseño resistente al agua
- Tratamiento especial de la superficie
- Función de apagado automático
- Alarma de pérdida