Cuando William McLean patentó en 1923 el diseño de su carabina de aire comprimido, difícilmente podía imaginar que casi cien años después su empresa de Rochester, Nueva York, marcaría el rumbo en la fabricación de armas de aire. Hoy en día, Crosman emplea a más de 300 personas y se sitúa a la cabeza en lo que se refiere a la especialización en carabinas de aire, PCP y munición.
El lema de la empresa es la innovación y la calidad. Y no es palabrería: lo demuestra la Crosman Pumpmaster, de la que se han vendido más de 16 millones de unidades en todo el mundo. Es una carabina de aire comprimido fácil de manejar, con un precio asequible y un peso reducido.
Crosman apuesta también por las PCP vzduchovky y las pistole. Bajo la denominación Marauder fabrica carabinas PCP muy apreciadas sobre todo por los cazadores, gracias a su gran capacidad de aire, su precisión y su resistencia general. La compañía produce hoy en día también pistolas de aire, revólveres, visores ópticos y diversos accesorios para armas.