Uno de los fabricantes de armas de fuego más conocidos, la empresa SIG SAUER, se ha lanzado a la producción de carabinas de aire comprimido y ¡los resultados son fascinantes! Este modelo alargado, junto con su versión más corta MPX, se convirtieron inmediatamente en las carabinas de aire comprimido CO2 más vendidas en nuestro mercado.
La construcción totalmente metálica aporta al rifle un peso realista. El cañón estriado para balines es muy preciso y el cargador de 30 disparos convierte a este modelo en un auténtico monstruo. La carabina funciona en modo SEMI-AUTO, por lo que basta con montar la corredera antes del primer disparo y después solo ir presionando el disparador.
La carabina está impulsada por una gran bombona de CO2 de 88 g, pero es posible adquirir un adaptador para bombonas pequeñas de CO2 de 12 g.
La empuñadura está fabricada en polímero. El disparador es metálico, al igual que todo el guardamonte. En el lado izquierdo también encontrará un seguro metálico, que queda al alcance del pulgar durante el tiro.
La carabina está equipada con un carril weaver de 22 mm para montar un visor de punto rojo o un visor óptico. En la parte inferior del guardamanos se ha añadido un agarre de polímero para una sujeción más estable del arma.
Nuestra experiencia: Una de las réplicas mejor logradas de la versión de fuego real entre las carabinas de aire comprimido CO2. El peso realista, el cargador de 30 disparos y el cañón largo garantizan una sensación perfecta al disparar a dianas o latas.
Atención, introduzca en el cargador únicamente balines con cabeza redonda. Cualquier otra forma puede provocar atascos.