La clásica carabina de muelle de quiebre Hatsan 65 llama la atención a primera vista por su culata estilizada y ergonómica de nogal turco, que se caracteriza por un agujero para el pulgar (thumbhole) que permite una posición de empuñe de la mano natural e intuitiva, una carrillera simétrica adecuada tanto para tiradores diestros como zurdos y una almohadilla de goma con propiedades amortiguadoras. Para garantizar una adherencia óptima de las manos, la culata está además provista de un acabado antideslizante en las zonas de agarre: en el guardamanos y la empuñadura.
La puntería precisa está garantizada por los elementos de mira de fibra óptica TruGlo, que incluyen un punto de mira rojo fijo y un alza verde regulable en deriva y altura. En caso de disparar a mayores distancias, la carabina de aire puede equiparse con un visor óptico, para el cual dispone de un carril de montaje de 11mm.
El cañón de acero con una longitud de 370mm permite que los balines alcancen la velocidad suficiente para lograr la máxima precisión. Su superficie está protegida por un recubrimiento de polímero para resistir los daños mecánicos y la corrosión.
El mecanismo de disparo Quattro Trigger no solo permite un ajuste preciso del recorrido y del peso del disparador, sino que también cuenta con un disparador metálico.
Con cada amartillado de la carabina de aire se activa el seguro automático situado en la parte posterior del bloque, cuyo desbloqueo se realiza tirando de él hacia atrás.