El desarrollo de la empresa fue gradual. En los años 50 comenzó con la producción de componentes para armas históricas y deportivas. Cuando se consolidó en el mercado, pasó a fabricar sus propias pistolas de gas y pistolas señalizadoras. Hoy esta marca italiana exporta sus productos a 35 países de todo el mundo.
Durante ese tiempo ha logrado varios éxitos. La réplica del revólver Peacemaker es una leyenda del Lejano Oeste. Entre el público también destaca la fiel copia del arma de servicio de la Wehrmacht Walther P38. Mencionemos también la Bruni Gap, réplica del legendario Glock, y la Bruni P4, réplica de la pistola táctica Beretta P4.
Bruni utiliza materiales de calidad en sus pistolas de gas, el pavonado es mejor que el de los fabricantes turcos. Las armas son fácilmente reconocibles gracias a su acabado exterior más basto. De forma intencionada parecen ligeramente usadas. Con este enfoque, la empresa satisface a los usuarios que aprecian la autenticidad y un estilo desenfadado.